El globo de gas o charliera contiene un gas más ligero que el aire, en general hidrogeno o helio. Cuando el piloto desea subir, suelta el lastre (de arena en general) escrupulosamente embarcado en el momento y lugar de despegue. Cuando quiere descender, abre la válvula de escape y libera el gas. En la base de la envoltura, un apéndice asegura el inflamiento y la evacuación del gas cuando este se dilata al momento de ascender.
Un telón de rasgado permite que en el momento de un aterrizaje forzoso causado por vientos muy fuertes, el piloto pueda descender de la manera más rápida posible para evitar ser arrastrado y evacuar rápidamente el gas contenido en la envoltura.
Mientras que un vuelo en mongolfiera dura en promedio una o dos horas (debido a la autonomía de las botellas de gas propano), un vuelo en globo a gas puede durar varios días.